domingo, 28 de junio de 2015

LA MONTAÑA COMO ESCUELA

Llegan las vacaciones y hay que decidir un destino. A los más pequeños de la casa les encanta el agua y la playa es la preferida por gran parte de las familias. No obstante, si alguno se anima, la montaña ofrece innumerables beneficios para las criaturas.

El contacto con la naturaleza, el aire limpio en los pulmones, el ejercicio, el clima fresco, todo ello favorece la salud de toda la familia. Sin embargo, aquí nos vamos a detener en los beneficios para el aprendizaje y el crecimiento personal. 

  • Desenvolverse en la montaña requiere una serie de conocimientos y destrezas, que se ponen en práctica en el medio. 
  • Ir a la montaña es en sí una aventura, implica poner en práctica un plan, prever los medios y resolver los inconvenientes que se presenten. Plantea una experiencia de aprendizaje basado en la acción.
  • Para lograr las metas, no sólo es necesaria una excelente planificación, sino que el esfuerzo ha de ser sostenido durante todo el recorrido. Cuando las fuerzas flaqueen, será la fuerza interior y el apoyo de los compañeros lo que posibilite seguir adelante.
  • A diferencia de otras prácticas deportivas, ir a la montaña implica una experiencia de colaboración: nadie en su sano juicio va solo a la montaña, allí los miembros del grupo dependen unos de otros, cada uno pone su maestría al servicio del grupo para lograr la meta, las cargas se comparten y los recursos también, y la satisfacción al llegar al destino es sentida intensamente por cada excursionista.
  • La montaña nos reta y nos sorprende, exige lo mejor de nosotros. 
  • La intensidad del esfuerzo, las características únicas del paisaje, las sensaciones que ello produce en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu, favorecen un encuentro íntimo con uno mismo y con los compañeros, experimentándose vivencias de autoconocimiento que desembocan en un crecimiento personal muy beneficioso para los pequeños montañeros.
  • Conocer es la base para valorar, y por ello ir al campo y a la playa es el mejor inicio para despertar en los niños las actitudes de cuidado y respeto por el planeta.




Los seres humanos somos parte de algo que nos completa y nos incluye: la naturaleza. El contacto con ella es vital para un desarrollo pleno y armónico, tanto desde el punto de vista físico como espiritual. Ya sea en el mar o en la montaña, los beneficios de las actividades en el medio natural son muchos y en muchos ámbitos. Ya que durante el curso escolar puede ser difícil, al menos en vacaciones aprovechemos para relacionarnos con la naturaleza con respeto y pasión.


martes, 9 de junio de 2015

Y EN VACACIONES...¿CÓMO LES AYUDAMOS A APRENDER?

Llegan las vacaciones y las familias quieren que l@s niñ@s descansen y disfruten, pero sin que pierdan aprendizajes que durante el curso han adquirido. Parece complicado, pero es perfectamente posible. A continuación podemos ver algunas ideas.





Pensemos que nuestr@s hij@s tienen que alcanzar un desarrollo armónico, y que tal vez el verano es buen momento para compensar las carencias que la escuela tiene. Por ejemplo, los maestros difícilmente pueden llevar a 27 niños y niñas a deslizarse entre los árboles, a escalar rocas, a la playa, a tantos museos como les gustaría, y a muchos más sitios. Las familias pueden aprovechar el verano para hacerlo.

La vida familiar plantea muchas situaciones aprovechables para trabajar los conceptos matemáticos y el cálculo. Por ejemplo, poner la mesa. Podemos dar a l@s niñ@s menos platos de los necesarios y hacer que calculen los que faltan y los pidan; aunque se lo hagamos cada día, les encanta esa broma y se lo pasarán genial trabajando la descomposición de la cantidad.

Es buena idea cocinar con ellos y dejarles calcular las cantidades de cada ingrediente, incluso dejarles discurrir cómo van a medir cada ingrediente: el azúcar es cantidad discontinua, los huevos es más fácil, y los líquidos...vaya problema!






Las vacaciones son buen momento para ayudarles a medir el tiempo. Para los pequeños es un reto. Ellos se orientan por la pura subjetividad, y los ratitos de aburrimiento son eteeeeeernos, mientras lo divertido... es tan corto! Observar los relojes, de todo tipo, el movimiento del sol a lo largo del día, las fases de la Luna, la hora de la siesta, lo que duran los viajes, la maduración de la fruta en el árbol, y decenas de ejemplos similares, van conformando en las mentes infantiles la percepción del tiempo y su estructuración.

Muchas oportunidades nos ofrecen las vacaciones, y la convivencia en familia en este tiempo, para el lenguaje oral y escrito. Podemos aprovechar cada oportunidad para enseñarles palabras nuevas, respondiendo siempre a sus preguntas y contándoles cosas de nuestras vacaciones cuando eramos niños. Respecto a la lectura, además de leerles muchos libros de todo tipo, debemos hacerles valorar la importancia de los carteles, o de los planos cuando viajemos. Una buena idea es hacer listas con ellos, listas de todo: de cosas que hay que hacer, de cosas para comprar, de invitados a una fiesta, de sitios para visitar...




Por último, incluimos algunas actividades concretas.


  • DIARIO DE VACACIONES: donde ir recogiendo recuerdos, anécdotas, fotos...
  • ÁLBUM DE FOTOS: es parecido a la anterior, pero se limita a fotos con su pie de foto.
  • COLECCIÓN DE ELEMENTOS NATURALES: recogidos de la playa, la montaña, las dunas, y que podemos enriquecer con información que busquemos sobre cada tesoro.
  • DIARIO DE LECTURAS: para los forofos de los cuentos.
  • COLECCIÓN DE CHISTES: o de refranes, o de canciones, o de adivinanzas...Se trata de una oportunidad para hacer las clásicas copias, pero con un sentido que enlaza con un interés por coleccionar muy típico de los niños pequeños.
  • MUSEO DE OBRAS DE ARTE: vuestr@ hij@ puede desear emular a los artistas de los museos que visitasteis con él o ella, y para hacer las obras de arte puede que quiera bajarse de Internet las instrucciones, leerlas con tu ayuda, y luego seguirlas hasta obtener los resultados deseados.
  • LAPBOOKs: una iniciativa muy interesante, relacionada con la metodología de proyectos, y el aprendizaje basado en problemas. Se trata de realizar libros que muestren información sobre un tema concreto del interés de nuestr@ hij@. Información sobre esta iniciativa se puede encontrar en la red.











domingo, 9 de marzo de 2014

CANTANDO SE HACE CAMINO.

     Los niños pequeños juegan todo el tiempo porque lo necesitan, el juego les permite un correcto desarrollo. Cantan muy frecuentemente, y por el mismo motivo. La música ejerce diversas e importantes funciones en la infancia y vamos a tratar de explicarlas a continuación.


  • Desde las primeras semanas, y parece ser que ya antes del nacimiento, la música ayuda a los bebés a relajarse. Si además se trata de las canciones que le dedican las personas que les cuidan, se suman los beneficios de irse familiarizando con los sonidos propios del idioma, de modo que en etapas posteriores podrá reconocer ese código fonético, asociarlo a significados y más tarde reproducirlo.
  • Mediante las canciones, los niños aprenden vocabulario y ciertas construcciones sintácticas, de modo que cantar y escuchar canciones le permite desarrollar el habla. Del mismo modo, cuando canta va perfeccionando la articulación del lenguaje. 
  • La repetición de los mismos textos, que se produce al cantar pero también por ejemplo con los cuentos, aporta a los niños una seguridad que les reconforta. Los niños son muy ritualistas. Necesitan acontecimientos que se puedan anticipar y que ellos puedan constatar, como sucede en los textos fijos. Por eso les gustan los cuentos, sobre todo los de fórmula, y las canciones, poemas, retahílas, refranes y chistes.
  • Se ha demostrado que la práctica de ritmos mejora las capacidades necesarias para aprender a leer, o para realizar cálculo.
  • La música les incita a bailar, y de este modo poner a prueba sus movimientos corporales, gestos, adquiriendo conocimiento y dominio sobre sí mismos.
  • Cuando la música acompaña a juegos, como frecuentemente pasa, se suman los beneficios.
  • Las canciones les vinculan con una cultura concreta, con una sociedad. Ya sean canciones infantiles que comparten con sus padres, maestros y compañeros, o canciones que escucha en la tele o en la radio, o en Youtube. Compartirlas les hace sentirse miembros de una comunidad, les permite construir sus raíces.
  • Cantar, bailar, son actos de pura alegría. Son actividades que mejoran su estado anímico y les protege, mediante el aporte de bienestar, frente al estrés o las dificultades de todo tipo.


martes, 11 de febrero de 2014

SOBRE HOMESCHOOLING Y OTRAS CONTROVERSIAS.

     Recientemente una amiga me envió un vídeo de título confuso: "Ésto es lo que pasa cuando un niño de 13 años deja la escuela". Inmediatamente en mi pensamiento se dibujó una imagen de exclusión y marginación, me vinieron a la mente las cifras de abandono escolar en España, los informes PISA, el trabajo infantil, ...qué sé yo! Nada más lejos de la realidad. Si sentís curiosidad, podéis ver el vídeo AQUÍ.

     Lo que se nos plantea, narrado magistralmente por el joven protagonista, es una experiencia de educación alternativa. Y, cómo todo se vuelve más atractivo cuando le ponemos un nombre en inglés, a esta modalidad se la ha dado en llamar "homeschooling". Inicialmente se producían en zonas donde la población está muy disgregada territorialmente, como en zonas de Australia. En España existió una experiencia en Galicia para la educación infantil, pero obviamente no es lo mismo. El "homeschooling" implica el deseo de los padres, por razones muy diversas, por educar a sus hijos en el ámbito familiar, y supone conseguir de las administraciones educativas del país los permisos pertinentes, lo que implica algún grado de supervisión en forma de pruebas de evaluación.

     Se está observando en los últimos años un aumento de los casos de solicitud de acogerse a esta modalidad, tanto fuera como dentro de España. No podemos juzgar el impulso que sienten los padres por detraer a sus hijos de un sistema educativo tan denostado por muchos motivos. Los sistemas escolares actuales preparan a los estudiantes para ser factores productivos en una sociedad altamente tecnológica, bastante enloquecida y un poco a la deriva en lo que a valores humanos se refiere. No parece que la sociedad esté contribuyendo a que los individuos sean felices y ésto es sin duda lo primero que un padre quiere para su hijo. Los mensajes negativos en relación con lo académico y lo educativo en general inundan los medios de comunicación. Todo ello explicaría, junto a una mayor sensación de competencia educativa por parte de algunos jóvenes padres, el auge de este fenómeno.


     Es muy importante que se produzcan actos de libre decisión de las familias, en el momento presente y siempre. Reflejan el ímpetu de los individuos por dirigir sus vidas y las de los suyos, por buscar sus propios caminos si se sienten capaces y lo desean. No obstante, el fenómeno también incita a la reflexión sobre el riesgos que implica. Permitir que aquellos que lo deseen busquen para sus hijos una alternativa al sistema no debe suponer el abandono de un deseo por mejorar la educación de todos.

     Por desgracia, no siempre que un niño de 13 años abandona la escuela lo hace para encontrar una experiencia vital rica, estimulante, que le llevará a desarrollar al máximo su potencial haciendo lo que le gusta. Si la mayoría de los chicos de 13 años dejasen la escuela, cuando tantos padres no disponen ni tan siquiera de tiempo para dedicarles, los resultados serían muy distintos a lo que vemos en el ejemplo mostrado en el vídeo. Las experiencias alternativas son un laboratorio del que obtendremos siempre un enorme beneficio.  Mejorar nuestras escuelas para adecuarlas a las necesidades de la sociedad del momento es el reto.

domingo, 26 de enero de 2014

BUEN TRATO, POR FAVOR!

Afortunadamente hay una creciente preocupación entre los cuidadores, no sólo en el ámbito educativo sino también en el asistencial, por garantizar el buen trato en las interacciones humanas que se producen en el entorno de diversas instituciones, ya sea las escolares, las sanitarias, o las sociocomunitarias.
En los centros de educación infantil nos encontramos con un importante obstáculo para el trato en condiciones óptimas de dedicación, y ya el lector supondrá que nos referimos al elevado número de alumnos por grupo de clase. No poder dedicarle a cada niño o niña el tiempo que necesita para escucharles, para esperar una respuesta, para ayudarles en una actividad, supone una frustración para los pequeños y para el propio educador. No obstante, la mayoría de los centros promueve ciertas actividades que mantengan los momentos de protagonismo o exclusividad que todo individuo necesita dentro de un grupo: la celebración de los cumpleaños, los turnos de palabra, los espacios para exponer "obras de arte".

Pero queremos llegar más lejos cuando hablamos de buen trato. Como indica la psicóloga Karina Reyes Arao, el buen trato va más allá de la ausencia de maltrato. Implica una relación de confianza, con comunicación veraz, donde el niño sepa lo que se espera de él y por qué, donde el adulto se muestre equilibrado y accesible, donde las normas no estén sujetas a arbitrariedad, sino que sean la base para la construcción, por parte de los niños, de su propia moral autónoma.

Probablemente el buen trato comience por la atención a las necesidades de la persona, comenzando por la necesidad de afecto. Desde ese punto de vista, acciones como dejar a un niño llorar sin prestarle consuelo, utilizar hacia él palabras o tonos incomprensibles, negarle una ayuda que necesita, o castigarle de un modo desproporcionado constituyen formas sutiles de maltrato. Si la relación entre los pequeños y sus educadores es de calidad, una mirada severa basta para reprobar.

Las escuelas deben eliminar estás practicas y mejorar la convivencia disciplinada en los grupos de un modo ético y humano. Ofrecer a los niños el respeto que se merecen es el primer paso para enseñarles la importancia de ese valor en las relaciones con los demás, y brindarles modelos de equilibrio personal es el comienzo de una educación emocional, junto con el afecto, la seguridad, la confianza y la comunicación de los sentimientos.

viernes, 17 de enero de 2014

NUEVOS RETOS, VIEJAS REALIDADES


   Nadie puede ignorar ya que nos encontramos en un mundo en un proceso de cambio vertiginoso. La incertidumbre es el sentimiento más extendido en nuestra sociedad, sobrepasada por un ritmo de cambio difícil de asumir sin asombro. En este contexto, ¿quíén se atreve a pedirle a la escuela respuestas unívocas y duraderas?

   Sería sin duda más honesto reconocer ante los alumnos, las familias y la sociedad en su conjunto nuestro propio desconcierto y nuestra sincera actitud de búsqueda de soluciones. Aceptar que no siempre tenemos la respuesta no debería ser un problema siempre que no hayamos renunciado a buscarla.

   En las aulas tenemos sin embargo muchas certezas aun. Sabemos lo que a los niños les entusiasma, lo que les resulta tedioso, qué les sirve para hacer amigos, qué les hace sentirse orgullosos, las cosas que les dan miedo, las que les hacen reír a carcajadas. Y todo eso es bastante permanente, la verdad. Desde el inicio de los tiempos los niños han disfrutado jugando al aire libre, mojándose, manchándose, disfrazándose, inventando palabras, poniendo a prueba su destreza, explorando, tocando, imitando a los mayores... Si todo ello les ha ayudado durante siglos a convertirse en personas, apuesto a que también les servirá en el futuro. 

   Si la sociedad es dinámica, tal vez el individuo que la escuela debe formar sea aquel que se adapte mejor a lo novedoso, y que sea a su vez capaz de aportar visiones nuevas. Si queremos que la sociedad se muestre unida ante lo que venga, habrá que educarles en la cooperación, más que en la competencia. Si queremos que se muestren eficaces en la solución de conflictos, habrá que enfrentarles a ellos a un modo ajustado para que aprendan a afrontarlos en vez de a evitarlos. 

   Al menos en los centros infantiles lo tenemos bastante fácil. Ya quisieran las universidades tener esta ventaja. Mientras sigamos permitiendo que los niños experimenten sensaciones, expresen ideas y sentimientos, jueguen, se peleen y aprendan a reconciliarse, intenten cosas nuevas y comprueben sus efectos, estaremos contribuyendo a su desarrollo con la seguridad de que eso les va a servir en el futuro, como quiera que éste sea.

   Cuando todo se mueve a tu alrededor, no parece mala idea agarrarse a la tierra, a lo que se puede tocar y sentir. Si encontramos lo esencial, lo básico, estaremos apostando sobre seguro. Y asegurar es el principal objetivo de una etapa tan básica, donde se establecen los cimientos en los que se asentará la construcción de lo que cada uno llegará a ser.

martes, 18 de septiembre de 2012

PREESCOLAR NA CASA

     Corren tiempos de cambio y no siempre para bien en ésto de la educación. Lo que genéricamente conocemos como recortes tiene una concreción diferente en cada comunidad autónoma, en cada tramo educativo e incluso en cada centro. Escribir hoy sobre el cese de las actividades de "Preescolar na casa" responde al gran valor que este programa tiene por su caracter singular y por el ámplio reconocimiento que ha tenido dentro y fuera de España.

     Cada territorio del estado tiene, como es bien sabido, unas necesidades distintas en relación con la prestación de los servicios educativos. En Galicia, a la presencia de dos lenguas en contacto, se une la dispersión territorial como característica más destacada, lo que supone una dificultad en todos los niveles educativos, pero especialmente en la etapa infantil, por la dificultad de desplazar a criaturas tan pequeñas además de la consideración de no obligatoria que tiene esta etapa. Ante la constatación de que ésto podía suponer una desventaja para los preescolares de las zonas rurales, nació en la década de los 70 la iniciativa "Preescolar na casa". Básicamente consistió, durante los 35 años que estuvo vigente, en la presencia en las aldeas de educadores y orientadores que asesoraban a las familias, les ofrecían propuestas, materiales, y realizaban un seguimiento, de manera que los pequeños podían, en su propio ambiente, alcanzar los objetivos educativos propios de la etapa de Educación Infantil.


     Como podemos observar, el programa se ha basado en la confianza en las familias como agentes educativos, en la relación de las criaturas con su propio ambiente y en el criterio de equidad en el acceso a la educación. Si a ésto le unimos el bajo coste del proyecto, que el curso pasado estuvo alrededor de los 500.000 euros, aún se entiende menos la decisión de eliminar sus actividades.

     La sociedad y los hogares han cambiado mucho, y es cierto que en la actualidad las familias cuentan con nuevos medios a su alcance, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación. De hecho el "Preescolar na casa" se venía sirviendo de ellas con éxito. Pero sin la sistematización, intencionalidad y seguimiento por parte de profesionales, nos faltarán garantías sobre las condiciones en las que van a partir los alumnos del medio rural cuando se incorporen a la enseñanza obligatoria.

     Felicidades a los Profesionales y las familias que, durante más de tres décadas, han hecho realidad el proyecto. Ha sido un trabajo excelente, y se os echará en falta.